Soy María
Me encanta leer y estar en la naturaleza.
Necesito caminar media hora por el parque todos los días.
Tengo tres temáticas de interés obsesivo: terapia, crecimiento personal y espiritualidad.
Leo, pregunto, practico, escribo, peregrino y medito hasta la saciedad en estos asuntos.
Me cuesta mucho la cocina aunque me voy manejando. Las conversaciones de asuntos intrascendentes me dejan exhausta, tolero con dificultad ir a comprarme ropa y mi pesadilla es el dentista.
Mi infancia fue muy caótica y mi extremada introversión complicó aún más la historia. Me sentía de otro planeta. Aspectos muy cotidianos de la Tierra, como tener que usar dinero o comer varias veces al día, me parecían extraños. Como no entendía casi nada me refugié en los libros. Ellos fueron amigos, aliados y acompañantes durante bastantes años.
Recuerdo vivir sintiendo mucho miedo y culpa hasta que comencé un proceso intenso y constante de sanación por medio de terapia y meditación que duró 15 años. En esta etapa aprendí un montón del cuerpo físico, de las emociones y de la mente.
Poco a poco comencé a sentirme más ligera y alegre. Aprendí a crear, co-crear, manifestar y disfrutar. Apareció la consulta, escribí mis dos libros, nació mi hijo Hari y mi vida se llenó de creatividad. Yo seguía trabajando en mí misma con intensidad y meditando cada día. Mi interés giró hacia todo lo que ocurría antes y después de encarnar, comencé a enfocarme en el cuerpo energético y a investigar el papel evolutivo que tiene la Tierra.
Me fascina el proceso de elevación de la consciencia. Lo que yo llamo el trabajo en vertical. Cuando una persona da un salto de consciencia percibe la realidad de manera diferente y siente mucha más alegría y plenitud. Esa persona irradia y se convierte en un punto de luz.
A partir del 2017 he vivido varias experiencias de expansión de la consciencia que me han impactado profundamente y han alterado mi percepción de la realidad. Aunque no permanecieron por un largo tiempo, dejaron un poso de paz y contentamiento en mí que se mantiene con independencia de lo que ocurra en mi vida. Sigo investigando en estas experiencias para poder acompañar a otras personas hacia ellas.
Ari-Tai es la destilación de todo lo que soy, un pequeño universo que ha sido creado con la información recibida en estos años resolviendo enigmas propios y ajenos.
Mi misión es que cada persona que llegue a Ari-Tai eleve su nivel de consciencia y comience a vivir de una manera más plena.
Lo que dicen de mí
El trabajo con María es inspirador. Sus sesiones, cursos y libros me han ayudado a transitar momentos complicados que me han permitido crecer personalmente y encontrar tesoros en la incomodidad y el dolor emocional. La claridad llega a través de la confianza y naturalidad con la que María acompaña el sufrimiento o las crisis. Abre caminos ocultos a través de la escucha y la empatía de manera sencilla. Conecta con la sabiduría interior de cada persona que acompaña y le devuelve el valor perdido para transitar la experiencia. Estoy muy agradecida por haberla encontrado en mi camino.
María es pura ciencia y luz. Sabe perfectamente en que temas utilizar herramientas de diferentes corrientes psicológicas y cuando aplicar conexión, empatía y sensibilidad para aspectos muy delicados y vulnerables. En mi caso, he pasado por muchos psicólogos y no con suerte... se centraban en trabajos muy encorsetados dentro del campo de la psicología que me aburrían, no me ayudaban y no me permitían avanzar en nada, solo aumentó mi frustración por el gasto de tiempo y dinero. Gracias a María, he visto aspectos de mí que me han permitido, con su ayuda, cambiar, mejorar, revisarme para entenderme, entender cosas que nunca con ningún otro profesional he logrado (y me he movido mucho). María es la mejor psicóloga que he conocido, la recomiendo constantemente porque a mi, me cambió la vida y a quién va con ella, me lo agradece finalmente, porque María, tiene un don especial más allá de lo visible.
Cuando empecé terapia con María yo sospechaba que sufría un burnout en mi puesto de trabajo que me llevaba a estar muy perdida en general, tanto en lo laboral como en el terreno personal. Ella me ayudó a salir de ahí y a buscar mi camino, siempre de mi mano y siendo un apoyo firme. Tanto fue así que hoy, 2 años después estoy en otro punto muy distinto, logré salir de allí y tengo un propósito muy claro, ya no recibo la terapia aunque cuando veo que necesito ayuda de forma puntual, ella siempre responde, es mi terapeuta de referencia, la recomiendo siempre.
Las Luciérnagas brillan en la oscuridad y nos recuerdan que incluso en los momentos de mayor dificultad siempre hay una luz que nos puede guiar
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