Los Claros del Bosque
Los Claros del Bosque son encuentros de personas que valoran su trabajo interior.
Para compartir, tejer red y acompañarnos.
No interesa lo económico, valoramos la abundancia de poder encontrarnos y compartir. Tampoco cuántos somos, priorizamos que sea auténtico y esencial.
Informamos en la Luciérnaga. Vamos cambiando la ubicación.
Propósito de los Claros
Generar conexiones y tejer red de personas comprometidas con su crecimiento personal.
Las personas que nos encontramos en la vida son acompañantes, maestros y espejos.
- Acompañantes: La vida nos une para compartir experiencias, bien por estar trabajando en algo parecido, bien por resonancia de valores, bien por complementariedad.
- Maestros: Portan dones y conocimientos que pueden ser importantes en este momento de mi camino.
- Espejos: Reflejan partes de mí o asuntos que aún no tengo resueltos. Las personas espejo son maestros ocultos.
Cuando nos encontramos con un propósito evolutivo las conexiones se facilitan, el intercambio de mensajes puede ser muy esclarecedor y pueden aparecer iniciativas, proyectos compartidos y grupos.
Conectar con la naturaleza.
En Los Claros queremos dar importancia a estar cerca de la naturaleza para calmar la mente, conectar con el cuerpo y los elementos.
Meditar en Círculo.
Es interior en lugar de exterior.
Es no hacer en lugar de hacer.
No hay objetivo.
Es observar.
Es girar la atención al interior.
Silenciar la mente y acceder a algo más allá de los pensamientos.
Al meditar en Círculo recordamos la bondad del silencio y del vacío y recibimos inspiración para abrir ese espacio sagrado en casa también.
Potenciar el poder de la palabra y el poder del silencio.
Ponemos atención al poder de la palabra para sanar y para acercarnos a la verdad. Prestamos atención al poder del silencio para escuchar y para profundizar.
A menudo cuando hablamos usamos la palabra de manera inconsciente o negativa. Juzgamos, anticipamos, aconsejamos, criticamos, repetimos lo que nos han inculcado, hablamos sin sentido, nombramos amenazas como si fueran realidades, nos quejamos… También nos cuesta escuchar en silencio y dejarnos un tiempo para poder reflexionar antes de seguir conversando.
En la ronda queremos potenciar el poder de la palabra y el poder del silencio. Por eso te pedimos que sigas estas consignas:
1. Habla desde tu Verdad. Habla en primera persona, habla de ti.
No te vayas al pensamiento. Comunícate desde un lugar más profundo que el habitual. Cuando conectas con tu yo interior te acercas a tu verdad y disminuye la tendencia a buscar aceptación, halagos o alguna reacción exterior. Al hablar desde tu yo más interior accedes a capas de ti menos programadas, más profundas y esenciales
¿Qué te está pasando a ti en lo profundo?
2. Escucha sin juzgar y conecta lo que la otra persona dice con tu experiencia.
Te pedimos que en la ronda sostengas el impulso de decir tu opinión sobre lo que alguien ha compartido, juzgar o aconsejar. También observa lo que te ocurre con el silencio: inquietud, ganas de bromear o de hablar por hablar. Aprovecha el silencio para profundizar y entrar en tu interior.
Cuando compartas habla de ti. Cuando opinamos o aconsejamos estamos proyectando sobre los demás partes de nosotros o de nuestra historia.
Escucha a la otra persona en silencio dejando espacio para que ella sea quien es y cuando algo te resuene conecta lo que ella dice con un material tuyo.
Todo lo que te ocurre tiene que ver contigo. Cuando alguien dice algo que te incomoda observa que está relacionado con alguna experiencia dolorosa o difícil de tu pasado o de tu presente o con alguna necesidad profunda e importante tuya que está sin cubrir.
Comparte esto, comparte lo que te pasa a ti, no hables de la otra persona. De esta manera este espacio será un lugar seguro donde comunicarnos desde la profundidad.
¿Qué te pasa a ti con lo que la otra persona ha dicho? ¿Con qué conectas tú al escucharla?
Para crecer necesitamos mirar lo que es verdad en nosotros, en nuestras relaciones y en la vida. Tenemos muchos espacios donde podemos compartir de una manera más trivial. Los Claros ocurren muy de vez en cuando y queremos que sea un tiempo para bucear y conectar con lo que nos está pasando en lo profundo.
Para acercarnos al amor necesitamos entrenar la escucha de lo que la otra persona revela dejando a un lado nuestros juicios e ideas sobre lo correcto e incorrecto. Nuestras expectativas no nos dejan espacio para ver a la otra persona, requisito imprescindible para amar. Queremos sembrar semillas de escucha y miradas libres de juicio para seguir tirando de este hilo en nuestra vida cotidiana.
Lo que te pedimos
Si conoces a alguien con ganas de tribu, naturaleza y transformación, puedes invitarle a unirse a los Claros del Bosque, un espacio donde compartir camino, silencio, experiencias y la alegría de encontrarse en presencia.
Y si quieres estar informado de las próximas fechas,
