Introducción
Todos los seres que venimos a la Tierra tenemos el propósito común de elevar nuestra consciencia y de evolucionar. Aunque cada uno tenemos un plan personalizado y “hecho a medida”, todos tenemos como misión trabajar en nuestra consciencia y en nuestra evolución (y apoyar la de los/as demás).
Elevar nuestra consciencia implica:
- Conocernos cada vez más a nosotros mismos, conocer y comprender a los/as demás y entender en profundidad las relaciones personales.
- Comprender, aceptar y liberar todas las cargas.
- Iluminar la oscuridad (ignorancia, afección por lo material, egoísmo y miedo).
- Ampliar nuestra perspectiva-amplitud de miras.
En definitiva crecer en sabiduría y amor.
Evolucionar implica desarrollarse, transformarse y mudar de actitud. Evolucionar conlleva cambios profundos y transformadores en nuestra forma de ser, en nuestra manera de relacionarnos con los demás y en nuestra manera de percibir el mundo y la existencia.
¿Cómo es posible que haya tan poca información acerca de algo tan esencial en nuestra existencia?
En parte debido a la confusión y el despiste generalizado, en parte debido a la programación social colectiva que no promociona la sabiduría y la libertad en las personas.
Resumiendo mucho-muchísimo, los seres humanos podemos estar en uno de estos tres niveles: Sanación, Transformación e Iluminación. . Imaginad una escalera de tres peldaños, tres círculos concéntricos o tres etapas de un camino.
- Nivel de Sanación. Representa el paso del Sufrimiento al Bienestar.
- Nivel de Transformación. Representa el paso del Bienestar a la Felicidad.
- Nivel de Iluminación. Representa el paso de la Felicidad a la Iluminación.
Vamos a describir las características de cada nivel tomando como referencia los cinco cuerpos (cuerpo físico, cuerpo emocional, cuerpo mental, cuerpo energético, cuerpo espiritual), los vínculos, el propósito de vida y el entendimiento de la vida en la Tierra.
Características del Nivel de Sanación
1) Identificación con el Cuerpo Físico y con la Personalidad. Yo soy mi cuerpo. Yo soy María. Tú eres Pepe, El otro es Juan. También puede existir una actitud de juicio y control al cuerpo (como me identifico con mi cuerpo, mi cuerpo debe ser perfecto según los cánones de la programación social…).
2) Emociones muy densas (o desconexión de las emociones).
3) Creencias rígidas recibidas de la familia y/o de la sociedad. Rigidez y poca flexibilidad. Interpretación subjetiva de la realidad (la realidad es tal como yo la percibo).
4) Sufrimiento y pensamientos muy negativos. Patrones de comportamiento reactivos y automatizados.
5) Actitud volcada al exterior (por ejemplo: gustar, ser aceptado, sentirse víctima). La fuente de la felicidad es exterior y la causa de los problemas está fuera.
6) Conflictos en las relaciones personales. Poca comunicación. Pobre escucha y mentalización.
La mentalización significa poseer una idea acerca de cuáles son los motivos psíquicos (mentales, es decir, del pensamiento) que podrían estar presentes en la base del comportamiento de un ser humano. El concepto incluye la capacidad de suponer en otras personas, como también en sí mismo, deseos, pensamientos y convencimientos, es decir, procesos mentales, psíquicos, que subyacen a los actos. De igual modo, es posible mentalizarse a sí mismo, es decir comprender reflexivamente qué circunstancias y experiencias pasadas y presentes han conducido a los deseos, pensamientos y convicciones actuales.
7) Identificación con la materia. No existe lo que no se percibe por los sentidos físicos.
8) La persona se identifica con su cuerpo, su personalidad y su yo social. Miedo a la muerte.
La persona se conoce poco a sí misma, conoce y comprende poco a los/las demás (solamente los percibe según si cumplen o no cumplen sus expectativas) y tiene un entendimiento muy básico acerca de qué está haciendo en la Tierra.
Características del Nivel de Transformación.
1) Mejor conexión con el cuerpo físico. Actitud de cuidado del mismo.
2) Mejor regulación emocional. Las emociones se van serenando.
3) Cuestionamiento de las creencias y de la programación social recibida. Mayor apertura de miras, aceptación, neutralidad y vivencia del presente.
4) Comienza la identificación con el Ser. Se desarrolla el Yo Observador que actúa como Testigo. Disminuye la reactividad.
5) La persona se siente responsable de su bienestar y tiene una actitud proactiva en la vida.
6) Aparece la intuición como guía y aliada.
7) Actitud centrada en el interior (por ejemplo: estoy conectada conmigo y acepto que puedo no gustar). La persona comienza a percibirse con capacidad para crear su vida y empieza a integrar que una vez cubiertas las necesidades básicas la fuente de la felicidad es interior.
8) Comprensión profunda del papel de las relaciones difíciles. Entendimiento más amplio acerca del propósito evolutivo de todo lo que sucede en la Tierra.
9) Interés por lo que hay más allá de la materia. Se amplía el conocimiento acerca de la existencia.
10) Vivencias de silencio profundo. Menos miedo y mayor aceptación de la muerte.
La persona amplía su perspectiva acerca de sí misma, de las demás personas y de la existencia. Se pregunta por su propósito, acepta su esencia y busca su manera peculiar de vivir la vida.
Características del Nivel de Iluminación.
1) La persona sabe con certeza que no es su cuerpo físico, ni su personalidad. Conexión con el Alma, el Yo Superior y la Fuente (divinidad, trascendencia).
2) Emociones serenas. Paz infinita.
3) Todo es sagrado. Todo lo que existe es completo y perfecto.
4) Estados de dicha y plenitud (independientes de las circunstancias exteriores).
5) Unidad con el Todo. No hay separación. No existe la dualidad. Todo es lo que es.
6) Todo lo que ocurre son expresiones de la Consciencia.
7) Pérdida de la agencialidad del yo (yo hago-yo consigo) y conexión con la Divinidad-Fuente expresándose a través de mí. Todo sucede.
8) El Observador se disuelve y se convierte en la observación.
9) Vivencia de Amor y Unidad.
10) Conexión con la Verdad. La persona sabe lo que es verdad sin tener que pensar. Lo recibe directamente. El conocimiento acerca de la existencia sigue avanzando.
11) Vivencia de la atemporalidad del Ser.
12) El Universo aparece como un regalo de Belleza y Perfección.
En esta etapa la persona puede necesitar retirarse de la vida social. Es necesario el silencio y la soledad para poder completar este nivel.
Recordemos que cada vez que hay un paso importante en nuestra evolución suele aparecer de nuevo una etapa de “mayor sufrimiento” que nos empuja a resolver lo pendiente. Esto sucede en todos los niveles. La emergencia del Nivel de Iluminación a menudo aparece a través de una noche oscura del alma, necesaria para disminuir la importancia personal y entregar el control y algunos aspectos de la propia vida a la trascendencia.
Entendamos que hay una etapa de transición entre un nivel y otro. Puedo estar finalizando el nivel de sanación y todavía estar trabajando en aspectos aún básicos de mis relaciones familiares mientras que respecto a mis emociones y creencias puedo estar ya en el nivel de transformación.
Todos/as podemos alcanzar estos niveles si ponemos la evolución como prioridad en nuestra vida. Esto quiere decir poner atención a nuestras decisiones cotidianas que marcan a qué dedicamos nuestra energía y tiempo en la tierra y redirigirlas poco a poco hacia la elevación del nivel de consciencia y la evolución. Despacito pero con constancia. Al hacer este giro la propia energía que vamos a ahorrar nos va a generar motivación para seguir avanzando en esta dirección.
¿Por qué en Ari-Tai acompañamos el nivel de Transformación?
Para empezar porque es un nivel en el que es muy fácil despistarse. Ya no sientes las dentelladas del sufrimiento empujándote a trabajar en ti. En este nivel la vida rueda, es más suave y es mucho más fácil dejar el trabajo personal a un lado.
Es un nivel en el que se completan algunos asuntos que quedaron pendientes del Nivel de Sanación y se comprenden muchos matices. Es como si se estuviera puliendo el trabajo anterior. Según la persona va resolviendo conflictos internos y externos conecta con más energía, es más consciente de lo que está viviendo en un determinando momento y de lo que quiere vivir en su encarnación. Es un momento privilegiado para trabajar en el propósito de vida.
Suele haber una rotación en las relaciones personales en este Nivel. Aparecen nuevas amistades y conversaciones diferentes. Hay preguntas que son distintas a las que se hacen las personas que no están en esta etapa. ¿Quién soy yo? ¿Por qué reacciono de una determinada manera? ¿Qué sienten las personas que me rodean? ¿Cómo viven la vida? ¿A qué quiero dedicarme? ¿Qué quiero ofrecer a los/as demás y a la vida?
Aparece una llamada espiritual (muchas veces no es consciente y suele emerger como vacío-hastío) y muchas ganas de meditar o iniciar una práctica cotidiana de conexión con uno/a mismo/a. Todo esto prepara el paso al Tercer Nivel.
Podemos acceder al segundo nivel desde terapia si se encendió la llamada del crecimiento personal en el proceso, a través de una crisis personal debida a un conflicto-enfermedad-pérdida afectiva, o a través de contagiarnos de alguien que está muy enfocado en crecer y avanzar y nos va contando su experiencia.
Cuando esta llamada aparece es importante coger impulso para iniciar cambios en la vida cotidiana (meditación, silencio, reflexión) que favorezcan el trabajo personal.
Conclusión
Al igual que todos/as tenemos grabado lo que la sociedad nos inculca que hay que conseguir para tener “éxito” (un buen trabajo, coche y piso, pareja, mucho viaje, dos hijos y casita en la playa) y sufrimos en el camino (tanto si lo conseguimos como si no lo conseguimos pagamos un precio bastante alto), tendríamos que comenzar a conocer y transmitir hitos para ser conscientes de dónde estamos en el camino del trabajo personal y disminuir las distracciones. Hay que tener en cuenta que en este momento despistarse es tan fácil como deslizar los dedos por una pantalla de móvil, ahora ni siquiera hay que salir de casa. Por esto es crucial que recordemos que hemos venido aquí con la prioridad de hacer un trabajo personal para evolucionar.
Aquí os presento los siguientes hitos:
1) Aceptación y cuidado del propio cuerpo.
2) Regulación emocional.
3) Desprogramación de creencias limitantes.
4) Auto-conocimiento. Conocimiento de las tendencias del propio carácter para aprender a manejarlo y que no nos maneje el carácter a nosotros/as.
5) Cultivo del Yo Observador.
6) Desarrollo de la intuición.
7) Conexión con el interior, escucha profunda. Prácticas cotidianas de silencio y conexión con uno/a mismo/a.
8) Desarrollo de la comunicación, la escucha, la mentalización y el establecimiento de acuerdos como bases para crear vínculos estables y saludables.
9) Propósito de vida.
10) Entendimiento del papel evolutivo de las relaciones importantes en nuestra vida.
11) Ampliación del conocimiento acerca de la realidad. Sed de conocer lo oculto o aún no revelado.
Tomemos estos once puntos para chequear cómo vamos respecto a nuestra evolución. No para juzgarnos, o meternos prisa, usemos estos hitos para ubicarnos en un mapa y saber dónde estamos, en qué queremos enfocarnos y poder decidir los pasos concretos que queremos dar en la dirección de crecer.




Infinitas gracias por ayudarme a colocar y a generar mi anclaje a tierra para desarrollarme hacia lo invisible a mis ojos.
Gracias por estas iniciativas que ponen tanto calorcito en el pecho, son caricias para el alma y luz de claridad.
Qué preciosidad María. Una Velita iluminando el Camino. Gracias🙏🏻